La Mona hizo historia otra vez: todo sobre el Festival Bum Bum

Música, juegos, comida y mucho baile. Se fue la segunda edición del espectáculo masivo del mismísimo Mandamás, y acá te contamos todos los detalles.
Música, juegos, comida y mucho baile. Se fue la segunda edición del espectáculo masivo del mismísimo Mandamás, y acá te contamos todos los detalles.

Por Ernestina Marzi para Canal C.

Puro cuarteto del bueno. La Mona Jiménez brilló en la segunda edición del Festival Bum Bum, haciendo bailar a todos los presentes (unas 30.000 personas). Desde las 15 horas, que abrieron las puertas del Hipódromo de barrio Jardín, los fanáticos comenzaron a hacer la fila para ingresar al predio.

Familias enteras, grupos de amigos, viajeros que llegaron a Córdoba desde otras provincias (y algunos de otros países, como Brasil) le dieron vida a lo que fue una verdadera fiesta.

El line-up fue impecable y sin dudas una apuesta a la convergencia de diversos géneros. Abrió los escenarios Anastasia Amarante de Monatributo, banda de rock que reversiona todos los clásicos jimeneros. Luego subieron Leones con Flow para dar la nota trap en el escenario, seguidos por Lore Jiménez, primera cuartetera de la jornada, alrededor de las 16.30 horas. Más tarde fue el turno de Desakat2.

Por supuesto que hubo breaks entre cada uno de las artistas. Cayendo el sol de la tarde de sábado, fresca por cierto, llegó el turno de brillar para Los Manseros Santiagueños para hacer bailar a todos con el clásico folklore. La cosa se fue poniendo muy caliente y subió Kapanga. El Mono, vestido de rojo, cantó súper clásicos como El Mono Relojero, La crudita, En el camino y El universal.

Luego le tocó a Ulises Bueno, con su performance tan característica y llena de onda. Agradeció inmensamente al público y también a La Mona, quien dijo que "forman parte de su familia". También se armó un dueto cuando el hermano de Rodrigo Bueno invitó al Mono de Kapanga a tocar Dale Vieja Dale.

En el mix de géneros también participó el DJ Martín Huergo, quien fue la gran apuesta del evento para "mechar" música electrónica entre "la monada", que se prendió rápidamente al mix tecno de los clásicos del cuartetero.

El platillo fuerte llegó aproximadamente a las 22:50. El Mandamás subió al escenario para grabar a fuego el momento en la retina de todos los presentes. Nadie se quedó afuera y más de uno disfrutó del espectáculo con un vaso de vino tinto con gaseosa en la mano, trago clásico de los bailes cordobeses.

La Mona Jiménez, que desde hace 55 años brilla en la noche y despierta pasiones a lo largo y ancho del país, se puso una vez más sus extravagantes outfits (primero eligió uno naranja y amarillo, bien estridente, y luego uno rojo que se asemejaba al de Michael Jackson en Thriller), diseñados especialmente para la ocasión, y comenzó a cantar sus clásicos más queridos. Con ellos meneó y se bailó todo.

"Ramito de violetas", "El Federal",  "Pero yo sé que te enamorarás", "Celosa", fueron sólo algunos de los temas que retumbaron en los altoparlantes. Por supuesto que también hubo duetos: junto a Carli Jiménez cantó "Luis", con Ulises Bueno, "Goma de Mascar" con el Mono, "Nueve  y media", y con su hija Lorena Jiménez cantó "La Huella". Además, estrenó nuevo tema: Tu nombre. Además de la música, tampoco le faltó su habitual interacción con el público ni las señas de los barrios y localidades, al grito de la gente que le pedía decir el suyo y levantando los carteles.

No sólo hizo reventar corazones de la emoción, sino que La Mona también anunció un nuevo Festival Bum Bum para el 28 de mayo, en el Obelisco y gratuito. Sin dudas, el rey del cuarteto cordobés es incomparable. Las pasiones que genera son poco frecuentes en artistas de todo el mundo y sin dudas dejó una vez más, una huella en el corazón de esta provincia.

Otros momentos inolvidables

El predio estaba preparado exclusivamente para no aburrirse en ningún momento. Varias barras de venta de tickets, comida, el Museo de la Mona -curado por Sofía Nicolossi- el Bum Bum Kids, preparado con juegos para niños, y otros montajes para que la gente pueda pasar el rato entre artista y artista.