Día de las Víctimas de Desapariciones Forzadas

Este 30 de agosto se conmemora el Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, fecha que ha sido declarada por la ONU para recordar a las personas que han sido detenidas, ocultadas y reportadas desaparecidas en el mundo; exigir verdad y justicia y honrar la memoria de los desaparecidos.
Este 30 de agosto se conmemora el Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, fecha que ha sido declarada por la ONU para recordar a las personas que han sido detenidas, ocultadas y reportadas desaparecidas en el mundo; exigir verdad y justicia y honrar la memoria de los desaparecidos.

Este 30 de agosto se conmemora el Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, catalogadas por la ONU como arrestos, detenciones, secuestros o cualquier privación de la libertad por parte de agentes del estado

La ONU define una Desaparición Forzada como el arresto, detención, secuestro o cualquier otra privación de libertad por parte de agentes del Estado o por personas que actúan con apoyo del Estado.

Se trata de un Crimen de lesa humanidad, es decir un crimen que atenta a la humanidad de una persona. En este sentido hay que aclarar que no importa dónde suceda, ni la cantidad de víctimas de ese crimen, ni si se lo comete en época de guerra como en Afganistán, de paz o de dictadura, como sucedió en Argentina y en Latinoamérica. Un crimen puede ser de lesa humanidad, aunque afecte a una sola persona.

La desaparición forzada se usa a menudo como estrategia para infundir el terror en los ciudadanos. La sensación de inseguridad que esa práctica genera no se limita a los parientes próximos del desaparecido, sino que afecta a su comunidad y al conjunto de la sociedad.

La desaparición forzada se ha convertido en un problema mundial que no afecta únicamente a una región concreta del mundo. Las desapariciones forzadas, que en su día fueron principalmente el producto de las dictaduras militares, pueden perpetrarse hoy día en situaciones complejas de conflicto interno, especialmente como método de represión política de los oponentes. En relación a este problemática, lo que mas genera preocupación es:

  • el acoso de los defensores de los derechos humanos, los parientes de las víctimas, los testigos y los abogados que se ocupan de los casos de desaparición forzada;
  • el uso por los Estados de la lucha contra el terrorismo como excusa para el incumplimiento de sus obligaciones;
  • y la todavía generalizada impunidad por la práctica de la desaparición forzada.

Debe prestarse también especial atención a los grupos de personas especialmente vulnerables, como los niños, niñas, adolescentes y las personas con discapacidad.

Cientos de miles de personas han desaparecido durante conflictos o períodos de represión en al menos 85 países de todo el mundo.

En Argentina, quizá el caso más conocido de desapariciones forzadas masivas fue la última dictadura argentina entre 1976 y 1983 donde las fuerzas de seguridad, en el nombre del autodenominado proceso de “Reorganización Nacional” secuestraron a unas 30.000 personas, muchas de las cuales continúan en paradero desconocido.

Día de las Víctimas de Desapariciones Forzadas • Canal C

Desde el Gobierno se recomienda ante una desaparición:

Hacer la denuncia de manera inmediata en la comisaría, es decir, no tenés que esperar que pase un tiempo mínimo, y la comisaría está obligada a tomar tu denuncia.

Brindar todos los datos de la persona, por más irrelevantes que parezcan. Llevá la foto más actualizada que tengas.

Comunicarte con el entorno cercano de la persona desaparecida (amigos, compañeros de escuela o de trabajo, etc) e informá sus datos a la autoridad a cargo de la investigación.

No usar los teléfonos que la persona pueda saber de memoria, por si intenta llamar.

Toda información que llegue a conocerse, comunicarla a la policía o al fiscal.

Si difundís la búsqueda en redes sociales, se recomienda solo informar el teléfono de contacto de la comisaría interviniente o el que los investigadores te propongan.

Finalmente, si la persona aparece, acompañarla a la comisaría para dejar sin efecto la búsqueda y hacer una denuncia en el caso que se necesite.