Una niña jujeña de cuatro años que sufrió quemaduras graves en un accidente doméstico en Bolivia. Tras el incidente se desató nuevamente la polémica por el sistema de salud argentino y la salud en el país vecino, ya que no es la primera vez que un ciudadano argentino tiene necesidades médicas de urgencia en Bolivia y este no es atendido con los recaudos necesarios.
La menor solo recibió atenciones primarias en el hospital San Roque de Villazón y luego fue trasladada a Argentina para recibir tratamiento en el hospital Jorge Uro de La Quiaca. Posteriormente, por el grado de las quemaduras, debió ser derivada al hospital Materno Infantil en la capital jujeña: las lesiones de segundo grado en el mentón, cuello, tórax anterior y parte de una pierna.
El ministro de Salud Pública de Jujuy, Gustavo Bouhid, declaró que el Gobierno nacional debe pronunciarse sobre este caso debido a que es recurrente y presenta un hecho de gravedad.
"La niña no fue atendida en el hospital de Villazón en Bolivia y la derivaron al hospital Jorge Uro de La Quiaca", aseguró el ministro a Cadena 3.
Bouhid añadió que, desde el intento de golpe de estado a Evo Morales, Bolivia dejó de cumplir con los acuerdos bilaterales respecto a la atención médica recíproca. "Las autoridades nacionales se deberían pronunciar al respecto", afirmó el ministro.
Asimismo, indicó que se está considerando cobrar por los servicios médicos a ciudadanos no residentes bolivianos: "Queremos cobrarles a todos los extranjeros como nos cobran a nosotros".
Según el funcionario, las autoridades argentinas deben tomar una decisión al respecto. A su vez, Bouhid hizo énfasis en que Bolivia tiene capacidad para responder por las necesidades médicas de sus ciudadanos: "Bolivia es un país que sí puede responder por su gente".


































