En el corazón de las Altas Cumbres, a 1.750 metros sobre el nivel del mar y muy cerca de la Quebrada del Batán, se esconde un verdadero tesoro natural: la Cascada Escondida. Se trata de un salto de agua poco conocido que sorprende por su entorno singular, ya que está enclavado dentro de una caverna natural de granito de 9 metros de diámetro.
El agua es fresca y cristalina, nacida en las alturas de las Sierras Grandes. El arroyo que alimenta la cascada se origina cerca del ingreso al Parque Nacional Quebrada del Condorito, recorre la Quebrada del Batán y desciende luego por el río De la Suela, ofreciendo postales serranas a lo largo de todo su recorrido.

Dos formas de llegar: paseo familiar o experiencia extrema
La Cascada Escondida cuenta con dos accesos bien diferenciados, pensados para distintos perfiles de visitantes.
El acceso inferior es el más elegido por quienes buscan una caminata corta y tranquila. Es un sendero de baja dificultad, terreno mayormente plano y apto para realizar en familia.
El acceso superior, en cambio, conduce hasta la cabecera de la cascada y solo puede realizarse con guías habilitados, ya que se trata de una zona elevada, con roca muy lisa y mayor riesgo de caídas.
Canyoning y rappel: adrenalina en estado puro
Desde la parte superior, los más aventureros pueden practicar canyoning, una actividad que combina descenso con cuerdas junto al agua.
Franco Dellamaggiore, guía de montaña habilitado como prestador de turismo alternativo en Córdoba, explica que el descenso alcanza los 15 metros, de los cuales 6 metros son completamente aéreos, suspendidos en el aire sin tocar las paredes de granito que rodean la cascada.
Para esta actividad se utilizan cuerdas de rappel, casco, arnés, mosquetones y descensores, y es indispensable contar con guía profesional. También se recomienda llevar agua, abrigo, comida y protector solar, elementos básicos para cualquier salida en montaña.
Cómo llegar a la Cascada Escondida
Desde Córdoba capital, el camino más directo es tomar la ruta 20, desviar hacia Falda del Cañete y continuar por la ruta provincial 34 (Camino de las Altas Cumbres) hasta el kilómetro 64.
En ese punto, a mano derecha en sentido Córdoba–Traslasierra, se encuentra el cartel de “Quebrada del Batán”. Desde allí, un sendero conduce hasta el cauce del arroyo y, siguiendo el curso hacia la izquierda, se llega a la base de la cascada tras unos 200 metros de caminata, aproximadamente 10 minutos.
Dónde estacionar y un dato clave de seguridad
Muchos visitantes suelen dejar el vehículo en un espacio improvisado al costado de la ruta, a la altura del kilómetro 64. Sin embargo, los guías recomiendan avanzar 1,5 kilómetros más, pasando la curva en dirección a El Cóndor, y estacionar en el parador La Pampilla.
Allí hay mayor circulación de personas, cámaras de seguridad y el auto no queda aislado, lo que aporta mayor tranquilidad antes de iniciar la caminata.
Seguí leyendo:
































