San Francisco: pidieron jury contra la jueza que excarceló a un violador

La presidenta de la Comisión de Equidad y Violencia de la Legislatura de Córdoba, Carolina Basualdo, presentó un pedido de jury de enjuiciamiento contra una jueza de San Francisco que otorgó prisión domiciliaria a un violador. Se trata de la magistrada de Ejecución Penal de San Francisco, María Teresa Garay.

Garay justificó la decisión tomada diciendo que el prisionero corre riesgo ante posible caso de contagio de COVID-19. Sin embargo, la jueza no informó a la víctima del abusador la decisión, infringiendo así la Ley Nº 27.372 de Derechos de las personas víctimas de delitos.

El victimario es Antonio Puntonet, de 61 años, y debe cumplir una pena de ocho años y tres meses de prisión. Sin mebargo, ante el otorgamiento de la jueza, Puntonet, solo cumplió un año de condena en la cárcel de San Francisco.

Luego, ante esta situación, la legisladora Basualdo, realizó el correspondiente pedido de enjuiciamiento contra Garay. En una entrevista con la radio Cadena 3, le legisladora calificó el caso de una gravedad "muy importante" y exigió que la Justicia "esté a la altura de las circunstancias. "Tenemos que tomar nota y acompañar a la víctima que, como dijo en la carta, señala que la Justicia le soltó las manos".

Por su parte, la víctima e hija del abusador publicó una carta expresando su sentir ante la decisión de la Justicia:

La carta completa de la joven publicada por el canal televisivo El Doce:

"¿Cómo me tomó esta noticia?

Este es un escrito de parte de una persona que hoy ya no siente nada. Toda mi vida me movilicé para buscar lo mejor y cambiar la realidad que me aquejaba. Y así fue.

En términos de magnitud, el delito de abuso sexual doblemente agravado termina siendo un detalle a comparación de toda la violencia de género ejercida por esa persona. Le dediqué años de mi vida a que tome responsabilidad de sus actos, en contra de todo pronóstico familiar y social, en pos de conseguir el privilegio de vivir tranquila, en libertad. Y la justicia me acompañó. La justicia validó mi sentir y me protegió.

Pero el 23 de abril, fue un antes y un después. Me enteré por terceros que "mi papá está libre". Que no era prisión domiciliaria. Desde ese día ya no me da más la cabeza. Y yo pregunto... ¿Qué pasó acá? ¿Por qué me tengo que enterar de esta forma? ¿Desde cuándo me soltaron la mano? Yo no pedí esto.

Trato con todas mis fuerzas de vivir lo más normal posible, pero ya sé que no se puede. Pareciera que tuviese que empezar de nuevo, me cuesta y juro que trato de hacer lo mejor. Pero esto es demasiado.

Hoy es un día para el olvido. Es un día en el que lo profundo de mi ser llora. Mi corazón duele y sin entender por qué, ya que desde entonces estoy bloqueada. Sigo creyendo. La fe que me acompaña es muy grande. Pero hoy me invade un fuerte dolor de cabeza.

¿Sabía de la existencia de este pedido?

Yo no supe de este pedido puntual de prisión domiciliaria. Seguía las noticias de los medios de comunicación y si bien podía llegar a ser una posibilidad, parecía muy poco probable. El viernes me enteré (cuando el abogado llamó), que el pedido se resolvió en tres días y el jueves 23/04 le otorgaron la prisión domiciliaria. SIN TOBILLERA. SIN CONTROL ELECTRÓNICO.

¿Interpondré una acción ante esta resolución?

Sí, con toda certeza. Esto lo llevará a cabo mi abogado Juan Manuel Rivero, al cual agradezco profundamente por la profesionalidad con la que abordó este tema desde los comienzos.

¿Qué contacto tenía con mi papá desde que está detenido?

No tenía contacto con el agresor".