Perpetua para cordobés que asesinó a dos amigas

Finalmente, Mariano Bonetto fue condenado este jueves a prisión perpetua por el asesinato de las dos amigas Natalia Grenbenshicova y Nuria Couto. El hecho ocurrió el 11 de octubre de 2016 en el Parque Irala, de La Boca.

Según declararon los testigos del caso, las jóvenes estaban tocando la guitarra en el lugar cuando el veterinario (en ese entonces de 27 años) las agredió con un arma blanca. Al parecer, no hubo diálogo de por medio. Un vecino intervino, y logró quitarle la navaja al atacante.

Nuria murió el 5 de noviembre en el Hospital Argerich y Natalia, de nacionalidad rusa, falleció el 24 de ese mes en el mismo nosocomio.

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Natalia, 15 años.En diciembre de 2016, la jueza de instrucción Wilma López decidió que el asesino fuese declarado inimputable y sobreseído argumentando que "no es punible el que no haya podido en el momento del hecho -ya sea por insuficiencia de sus facultades, por alteraciones morbosas de las mismas o por su estado de inconsciencia, error o ignorancia de hecho no imputable comprender la criminalidad del acto o dirigir sus acciones".

Sin embargo, el juicio continuó. Este jueves, el Tribunal Oral en lo Criminal N° 22, integrado por los jueces Ángel Nardiello, Patricia Cusmanich y Sergio Paduczak, aceptó el pedido de las querellas y le dictó prisión perpetua a Bonetto, al considerar que sí sabía lo que hacía y que eligió a las víctimas.

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Nuria, 18 años. Recibió 17 puñaladas.

Durante el juicio, el veterinario escribió la siguiente carta:

"Señora Jueza: Me dirijo a usted con la necesidad imperiosa de comunicarle que en este momento soy víctima de mi propia mentira. He sido declarado inimputable mediante una entrevista con profesionales en la que bajo los efectos del miedo a ser puesto en juicio y condenado mentí. No fui inducido por ningún demonio a ejecutar mi plan de asesinar, lo hice porque era mi voluntad más profunda en ese momento, nada puede hacerse sin el consentimiento de uno mismo. Por lo tanto hoy me pesa en forma de culpa el hecho de ser declarado merecedor del Artículo 34. Exijo que la rueda de psiquiatras y psicólogos me revalúe, en nombre de la justicia de una causa de la que a la luz de los hechos y del tiempo transcurrido me siento absolutamente culpable. También pido ser sacado de prisma y ser alojado en un pabellón común, no necesito de ningún tratamiento y estoy posiblemente excluyendo de esa posibilidad a alguien que lo necesite realmente. Quise declarar la última vez que estuve en condiciones de hacerlo pero la verdad es que no me animé. Le ruego que
atienda mi reclamo, sé que todo esto suena un poco raro porque va 'en contra' de los intereses normales pero es la verdad que sale de mi corazón. Desde ya muchas gracias".

 

Fuente: Clarín.