En su columna de opinión en Entretiempo (Canal C), el periodista José Ravalli trazó un paralelismo entre un barco que se dirige hacia un iceberg y la recurrente crisis política que atraviesa la relación entre presidentes y vicepresidentes en la Argentina.
“Nos guste o no, estamos todos en el mismo barco. Y si le pega de frente al iceberg, todos vamos a sufrir alguna contingencia”, graficó Ravalli, al referirse a la tensión que en los últimos días escaló entre el presidente Javier Milei y la vicepresidenta Victoria Villarruel.
El analista recordó que este tipo de conflictos se repiten en la historia argentina: desde Sarmiento y Alcina, Pellegrini y Juárez Celman, pasando por Alfonsín y Víctor Martínez, Menem y Chacho Álvarez, Cristina Fernández y Julio Cobos, hasta la reciente relación entre Alberto Fernández y Cristina Kirchner.
“Una fórmula presidencial puede ganar una elección, pero no garantiza convivencia política”, señaló Ravalli, quien cuestionó que las disputas públicas entre presidente y vice terminan distrayendo de los problemas centrales: la seguridad, la economía y las dificultades cotidianas de los ciudadanos.
Finalmente, advirtió que el rol del vicepresidente, más que acompañar, muchas veces se convierte en un contrapeso que busca posicionarse para futuras elecciones, generando tensiones que afectan la gobernabilidad.
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