En su última editorial, el periodista José Ravalli analizó con dureza el tono confrontativo que mantiene el gobierno de Javier Milei. Advirtió sobre el uso sistemático de la descalificación como estrategia política y expresó preocupación por el deterioro de la convivencia institucional. “La agresión verbal como respuesta política no es saludable para la democracia”, afirmó en su columna para Entre tiempo.
Ravalli recordó que, aunque al principio algunas frases del oficialismo parecían “graciosas”, con el tiempo fueron tomando un tono más grave y peligroso. Criticó los ataques del presidente incluso contra su propia vicepresidenta, Victoria Villarruel, y a periodistas y legisladores opositores. “Tanto choque te deja marcas, te aboya el auto, y nadie sale indemne”, sostuvo, advirtiendo sobre un posible efecto boomerang en el humor social.
Por último, subrayó que el mandato de un presidente no puede sostenerse solo desde el conflicto permanente. “Un país que debe ser representativo, republicano y federal, no puede conducirse como si fuera una monarquía”, sentenció Ravalli, y llamó al oficialismo a cambiar el tono: “Gobernar es negociar, es buscar consensos, incluso con quienes no pensás igual”.
























