“Tapia mueve poder más allá del fútbol”. Ese podría ser el verdadero eje para entender al actual presidente de la AFA, que hoy recibe críticas por la gestión deportiva, pero que sostiene un músculo político y económico que excede por completo las canchas.

Su verdadero campo de influencia vuelve a estar ligado al Ceamse, el ente que gestiona los residuos del Área Metropolitana. Allí, Tapia no solo regresó a la presidencia en enero: lo hizo con respaldo político pesado —Axel Kicillof, Sergio Massa y el apoyo de intendentes del Conurbano—, recuperando un espacio que maneja cifras millonarias y una red territorial invaluable.
Tapia sabe construir y resistir: llegó hace dos décadas al Ceamse de la mano de Hugo Moyano, creció bajo el aval de Horacio Rodríguez Larreta, y volvió a acomodarse en la cima tras un breve desplazamiento. En ese tablero, el fútbol es solo una pieza de un juego mayor.
Su poder real —silencioso, constante y transversal— invita a mirar más allá de la pelota. A continuación, el video con la opinión completa sobre la figura política de Tapia y su verdadero alcance.

























