En el programa “Entretiempo”, José Ravalli reflexionó sobre la crisis internacional, el deterioro institucional y la vergüenza que dejó la apertura de sesiones.
Ravalli centró su editorial en un mundo atravesado por tensiones crecientes e imprevisibles. Aunque mencionó temas locales como la educación, el paro docente y el impacto del último primer día (UPD), el conductor puso el foco en la escalada internacional y en la incertidumbre que domina el escenario global. “Sabemos cómo comenzó, pero no cómo puede terminar”, planteó, al advertir que ningún analista se anima a anticipar el desenlace de un conflicto que ya muestra consecuencias dramáticas en distintas regiones.
El comunicador se refirió puntualmente a la reacción de Estados Unidos e Israel frente a Irán y a la posterior respuesta iraní, en un entramado que, según explicó, no admite comparaciones simplistas. Señaló que en este escenario se cruzan factores religiosos, políticos y estratégicos, como el control de recursos energéticos, y cuestionó la pérdida de peso de los organismos internacionales para intervenir de manera efectiva. En ese contexto, describió un panorama global “a la deriva”, donde las decisiones de las potencias pueden desencadenar efectos de alcance imprevisible.
Ámbito local
En el plano local, el periodista también fue crítico con lo ocurrido en la apertura de sesiones del Congreso. Recordó los recientes episodios de enfrentamientos entre legisladores —con agresiones verbales, gestos violentos y escenas impropias del ámbito parlamentario— y calificó lo sucedido como un “bochorno”. La presencia del presidente en ese clima de confrontación, sostuvo, profundiza la sensación de vergüenza como ciudadano. “Es nuestro presidente y son nuestros legisladores”, remarcó, al señalar que la responsabilidad institucional atraviesa a toda la dirigencia y deja una imagen preocupante de la política argentina.




























