Aunque los cráteres que dejan los misiles parezcan lejanos y se representen en las imágenes de televisión, la guerra en Irán puede tener consecuencias importantes sobre la economía argentina. El principal obús puede llegar sobre el plan de lucha contra la inflación.
Este jueves, el precio del barril Brent de petróleo cotizaba en 84 dólares, unos 25 dólares más que antes del comienzo de las acciones bélicas. Aunque YPF esté en pleno plan de aguante, la dilación de la guerra implicará un traslado a nuestro país y con ello un arrastre general de precios. Del mismo modo, podría llegar la inflación que impactará en todo el mundo.
Mientras la amenaza de un atentado terrorista se cierne sobre el territorio argentino, posibilidad acrecentada por la relación cada vez más cercana con Estados Unidos, existo otro aspecto que puede tener consecuencia negativa en los números de la economía, a partir de la dependencia monetaria de las exportaciones de origen agrícola.
La urea es el principal fertilizante utilizado en la Pampa Húmeda y vital para apuntalar cosechas dignas. El 70 por ciento del que utilizan los chacareros argentinos proviene del Golfo Pérsico. Hoy, este producto está fuera del mercado internacional y anticipa dificultades al menos para la próxima siembra de trigo y avena, entre otros granos finos.
Pero, estas sombras pueden convertirse en luces si se cambia el punto de observación.
El precio del petróleo, que tendrá incidencia inflacionaria, tiene un costado favorable: Argentina se encuentra con un excedente de unos 400 mil barriles de crudo diarios, debido al crecimiento de los pozos en Vaca Muerta, y está exportando por Puerto Rosales, cerca de Bahía Blanca, por lo que un mayor precio significa más ingreso de dólares.
Este incremento también trae aparejado un renovado impulso a las construcciones de oleoductos y gasoductos para exportar desde el Golfo de San Matías, aunque el plazo para que estén listos estos proyectos en marcha no es menor al año.
También es posible que la carencia mundial de urea tenga incidencia en la próxima siembra gruesa en Estados Unidos. De concretarse, los precios de soja y maíz tenderían a una suba importante.
Todas estas especulaciones dependen de cuándo y de qué forma llegue el final de la guerra que sacude a la antigua Persia.



























