Usar ropa interior de determinados colores en Navidad y Año Nuevo es una de las cábalas más populares de las Fiestas. La tradición sostiene que cada tonalidad representa un deseo distinto y que vestirla en estas fechas ayuda a atraer aquello que más se anhela para el año que comienza.
El amarillo es el color asociado al dinero, la abundancia y la prosperidad, ideal para quienes buscan mejorar su economía. El rojo, en cambio, simboliza amor, pasión y energía, y es el elegido para atraer romances o fortalecer vínculos. El rosa, más suave, también se vincula al amor, pero desde la dulzura, la armonía y los vínculos sanos.

Para quienes priorizan la calma, el blanco representa paz, armonía y nuevos comienzos, ayudando a limpiar energías del año que termina. El verde está ligado a la salud, el bienestar y la renovación, mientras que el azul atrae serenidad, equilibrio emocional y confianza para encarar los desafíos del año nuevo.
Más allá del color elegido, la clave de esta cábala está en la intención: cargar la prenda con el deseo personal y empezar el nuevo ciclo con una energía positiva y renovada.

Seguí leyendo:


































