Murió el creador de Bob Esponja

Stephen Hillenburg, el creador de "Bob Esponja", dibujo animado estadounidense estrenado en 1999, murió este martes de complicaciones relacionadas con la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA) que padecía. De formación en la biología marina, durante los 80 Hillenburg trabajó en diversos institutos donde enseñaba a niños sobre la vida bajo el mar, llegando incluso a producir un cómic pedagógico sobre animales submarinos que utilizaba para educar a sus estudiantes, que sería la base para Bob Esponja años después. En 1989, dejó la biología marina para estudiar animación en CalArts y ya en la década de los 90, comenzó a trabajar como artista y guionista en La Vida Moderna de Rocko, un dibujo animado del canal infantil Nickelodeon, que terminó siendo la casa de su más famosa creación.

Posteriormente, en una entrevista Hillenburg reflexionaría que "durante años, parecía que la animación y la biología marina eran dos cosas totalmente separadas, y me preguntaba qué significaría: no veía una síntesis. Así que fue genial cuando mis dos intereses se juntaron en un programa". Cuando estaba desarrollando el concepto de lo que se convertiría en Bob Esponja, recordaba de su experiencia como profesor en el Instituto Marino de Orange County que los niños se fascinaban con las criaturas submarinas y decidió que la serie debería estar ambientada bajo el mar. En 1997, Nickelodeon aprobó la propuesta de Hillenburg y le dio dinero para producir la serie.

La personalidad carismática de Bob Esponja se complementaba con la tacañería de su jefe Don Cangrejo, la madurez de su vecino Calamardo Tentáculos, la inocencia de su mejor amigo Patricio Estrella, entre muchas otras criaturas que habitan en el Fondo de Bikini, el pueblo submarino ficticio en el que viven los personajes de la serie. Éxito inmediato tras su estreno en mayo de 1999, existen 242 episodios y dos películas producidas hasta la fecha. Hillenburg dejó la serie luego de la producción del primer filme de Bob Esponja, que dirigió y coescribió, pero tras ser diagnosticado con ELA, decidió volver al equipo creativo del dibujito: "Quiero trabajar aquí mientras pueda", dijo en esa ocasión.

Hillenburg murió a los 57 años, dejando tras de sí el legado de un dibujo animado que cambió el sentido del humor infantil para siempre.