A más de 13 años de la desaparición de María Cash, el caso que conmocionó a la sociedad argentina vuelve a ser noticia. La reciente detención de Héctor Romero, un camionero de 71 años que había transportado a la joven antes de que se perdiera su rastro, ha renovado la esperanza de encontrar justicia. Sin embargo, la resolución de este caso no se dio de forma sencilla ni directa, sino que fue el resultado de un complejo proceso de reactivación de la causa, que incluyó nuevas declaraciones, la revisión de los testimonios y, sobre todo, una llamada telefónica clave que puso en evidencia la posible complicidad de Romero.
El caso de la desaparición de María Cash comenzó el 8 de julio de 2011, cuando la joven, que en ese entonces tenía 29 años, fue vista por última vez en Salta, mientras hacía dedo en la ruta en su camino hacia Jujuy. Desde entonces, su familia y la sociedad en general vivieron años de incertidumbre, con diversas hipótesis, más de 4000 falsas alertas sobre posibles avistamientos y escasos avances en la investigación. Fue recién en 2024, gracias a una reactivación de la causa por parte de la fiscalía, que el caso dio un giro decisivo.
La clave para dar con la detención de Héctor Romero fue una conversación telefónica que mantuvo con su hermano, David Romero, el 8 de julio de 2024, cuando se cumplían 13 años de la desaparición de María Cash. En ese diálogo, David le preguntó a Héctor si había oído hablar sobre "la hija de puta esa que se había perdido", en referencia a María. La respuesta de Héctor fue llamativa: admitió estar pensando en el tema debido a la fecha, ya que, según él, en ese día "supuestamente" había recogido a "esa" mujer en la ruta, refiriéndose a María Cash de forma despectiva.
David, como buen hermano, sugirió que, si fuera citado por la Justicia, Héctor debía mantener la misma versión que había dado en las anteriores declaraciones. “Tenés que declarar lo mismo que has declarado”, le dijo. Sin embargo, Héctor, en una reveladora respuesta, negó tajantemente haber afirmado que la persona que subió a su camión fuera María Cash. "Yo nunca dije que era ella", insistió. Lo que parecía ser una conversación trivial se convirtió en un indicio crucial para los investigadores, quienes comenzaron a sospechar de una posible implicancia de Romero en la desaparición de la joven.
La llamada fue puesta bajo análisis por parte de los fiscales, quienes ya habían comenzado a revisar las declaraciones previas de Héctor Romero y otros testimonios que parecían no encajar con los hechos.




Héctor Romero había sido uno de los primeros testigos clave en el caso, ya que su camión fue uno de los últimos vehículos que habría transportado a María Cash antes de que esta desapareciera. Según su declaración, Romero relató que el 8 de julio de 2011 había recogido a la joven en la Rotonda Güemes, en Salta, y la había trasladado hacia la Gruta de la Difunta Correa, para luego continuar su viaje hacia Joaquín V. González, en la provincia de Salta. Sin embargo, en los cinco testimonios que dio ante la Justicia, las versiones de Romero presentaron varias inconsistencias.
Uno de los aspectos que los investigadores comenzaron a cuestionar fue la descripción del recorrido. Los peritajes realizados por expertos en tránsito concluyeron que las maniobras que Romero dijo haber realizado con su camión, cargado con mercadería, eran prácticamente imposibles en el lugar que mencionaba. Las conclusiones sugieren que no había el tiempo suficiente para realizar esas maniobras, dadas las condiciones del tráfico y la carga del vehículo.
A lo largo de las entrevistas, Romero también mostró una asombrosa falta de detalles sobre la joven. Cuando se le preguntó por la ropa de María, no recordó cómo iba vestida en la parte superior del cuerpo ni pudo describir su rostro. Según su relato, la joven estaba "despeinada", y su cabello cubría su cara, lo que hacía imposible identificarla. Sin embargo, los pocos registros visuales de ese día, como algunos videos que captaron a María Cash, mostraron a la joven con el cabello recogido, lo que contrastaba con la versión del camionero.

El testimonio de David Romero fue crucial para reavivar las sospechas sobre la responsabilidad de Héctor en el caso. Cuando David fue citado por la Justicia, sorprendió a los fiscales al declarar que su hermano había cometido un error y que debía "hacerse cargo" de lo sucedido. "Se mandó una cagada", afirmó, dejando entrever que Héctor Romero podría haber estado involucrado en la desaparición de María Cash. Este comentario de David fue interpretado como una admisión indirecta de culpabilidad por parte de Héctor, que parecía estar tapando algo más grande.
María Cash había comenzado su viaje en Buenos Aires, desde donde se dirigió hacia Jujuy el 5 de julio de 2011. En el camino, realizó varias paradas. En San Martín de Tucumán, se bajó de un micro debido a que "no le gustaba la gente" que viajaba con ella. Luego tomó otro colectivo hacia Jujuy, pero volvió a bajarse en Rosario de la Frontera, Salta, donde un camionero la llevó hasta Santiago del Estero.
El 6 de julio, María llegó a Jujuy, cargó su celular en un taller mecánico y luego se dirigió en taxi a la casa de un amigo. Ese día fue vista en Pampa Blanca, haciendo dedo nuevamente, y se comunicó con su familia por teléfono. Más tarde esa noche, llegó al peaje AUNOR en la capital de Salta. El 7 de julio, María se presentó en el hospital San Bernardo de Salta, pero se fue poco después sin recibir atención. El 8 de julio, día de su desaparición, la joven solicitó asilo en una casa, pero la familia que habitaba allí se lo negó.
Según los relatos de los testigos, la joven mencionó que no quería ingresar a un lugar cercano, ya que se trataba de un prostíbulo. Ese mismo día, cerca de las 10 de la mañana, María envió un mail a su familia desde Salta. Luego, se dirigió nuevamente al peaje AUNOR y, allí, fue recogida por Héctor Romero. Desde ese momento, su rastro se pierde, y ninguna pista concreta logró esclarecer lo ocurrido.
La reciente detención de Héctor Romero se produjo después de que el fiscal general Eduardo Villalba decidiera reabrir el caso y revisar minuciosamente las evidencias y testimonios del expediente. Con las nuevas declaraciones y los peritajes realizados, los investigadores descartaron varias pistas falsas y centraron su atención en Romero. La detención fue el resultado de una combinación de elementos que incluían los testimonios contradictorios de Romero, la revelación de su hermano David, y la frase desconcertante pronunciada por Héctor en la llamada telefónica.
🚨 MARÍA CASH | DETUVIERON AL CAMIONERO
— Vía Szeta (@mauroszeta) November 26, 2024
- Héctor Romero es el hombre que la había visto con vida por última vez
- La detención se ordenó tras la declaración de un familiar del detenido
- Se mueve la investigación 10 años después pic.twitter.com/6sTArmtM5s





































