María Cantero, ex secretaria privada de Alberto Fernández, prestó declaración este jueves en los tribunales de Comodoro Py en el marco de la causa por violencia de género que Fabiola Yañez inició contra el ex presidente. Cantero, una de las testigos clave en el caso, confirmó ante el fiscal Ramiro González la autenticidad de los mensajes de texto que forman parte del expediente.
Al ser interrogada sobre si había discutido los presuntos episodios de violencia con Fernández, Cantero afirmó que no lo hizo, explicando que se trataba de "una cuestión de la vida privada". A pesar de su cercanía con el ex mandatario, con quien mantiene una relación de confianza y amistad desde hace 35 años, Cantero subrayó que Fernández no solía hablar de su vida personal.
En cuanto a su relación con Fabiola Yañez, Cantero mencionó que era escasa y que sus comunicaciones se limitaban a intercambios vía WhatsApp. Los mensajes que circulan en los medios provienen de su teléfono, el cual fue incautado durante otra investigación relacionada con seguros.
La declaración de Cantero, que duró aproximadamente tres horas, fue seguida con gran expectativa. Aunque se retiró de los tribunales sin hacer declaraciones a la prensa, la abogada de Fabiola Yañez, Mariana Gallego, destacó que la comparecencia de Cantero sirvió para corroborar la existencia y veracidad de los chats. Sin embargo, Gallego evitó profundizar en detalles y argumentó que la fiscalía ha solicitado mantener la confidencialidad del caso.

Alicia Barrios, periodista que también brindó testimonio en la causa, indicó que percibió signos de "violencia emocional" en la relación de la pareja, aunque aclaró que no fue testigo de agresiones físicas. También señaló que la situación empeoró después del nacimiento del hijo de Yañez, y que la primera dama comenzó a mostrarse más retraída y menos visible públicamente. Aunque Yañez no le habló directamente de los abusos, Barrios aseguró haber notado que "Fabiola estaba agobiada".
Cabe aclarar que el juez federal Julián Ercolini desestimó el pedido de la defensa de Alberto Fernández para trasladar la causa a la justicia de San Isidro, permitiendo así que el expediente continúe su curso en los tribunales de Comodoro Py. Según fuentes judiciales, Ercolini consideró "prematuro" el traslado y coincidió con la opinión del fiscal González, quien también había solicitado que el caso permaneciera en su jurisdicción actual.



































