Maduro expulsó a eurodiputados

El Gobierno venezolano expulsó a una delegación de europarlamentarios que iba a Venezuela para visitar al autoproclamado presidente del país, Juan Guaidó. El eurodiputado español Esteban González Pons (PPE), que encabezaba el grupo, denunció este domingo que los parlamentarios "están siendo expulsados" de Venezuela. "En este momento estamos siendo expulsados de Venezuela, nos han retenido los pasaportes, no nos han comunicado la razón de expulsión", ha afirmado González Pons en un video, grabado en el Aeropuerto Internacional de Maiquetía Simón Bolívar, en el estado de Vargas.

El político indicó que la única explicación de la expulsión que les proporcionan "es que Maduro no nos quiere aquí". "Hoy nos empujan fuera pero pronto volveremos a una Venezuela libre", subrayó. El europarlamentario hizo hincapié en que la comisión llegó al país latinoamericano "por invitación oficial" de la Asamblea Nacional venezolana, "un órgano reconocido internacionalmente y reconocido incluso por el propio Maduro". En ese contexto cabe destacar que el organismo en cuestión se encuentra en desacato desde el 2016 y sus actos son nulos, según varias sentencias del Tribunal Supremo de Justicia venezolano.

"Cuando un país cierra las ventanas y cierra las puertas para que no se vea lo que ocurre dentro, está a punto de pasar a los peores hechos", afirmó González Pons. Aparte de González Pons, la delegación está integrada por la vicepresidenta de Grupo PPE Esther de Lange y los eurodiputados José Ignacio Salafranca, Gabriel Mato y Juan Salafranca.

El presidente del EuroParlamento, Antonio Tajani, repudió la expulsión: "El régimen de Maduro impide que los eurodiputados hagan su trabajo. Una prueba más de que es un dictador. Espero que el Consejo de la UE adopte medidas de respuesta acordes con este nuevo atropello", twiteó.

Por su parte, el canciller venezolano, Jorge Arreaza, consideró como un "planificado espectáculo" a la denuncia de los legisladores. Asimismo, el funcionario aseguró que las autoridades habían advertido por vías diplomáticas a la delegación, que "pretendía visitar el país con fines conspirativos", que "no serían admitidos" en Venezuela. "El Gobierno Constitucional de la República Bolivariana de Venezuela no permitirá que la extrema derecha europea perturbe la paz y estabilidad del país con otra de sus groseras acciones injerencistas", afirmó Arreaza.