El fiscal federal Ramiro González pidió que Alberto Fernández sea llamado a declarar en la causa donde se lo investiga por presunta violencia de género hacia su pareja, Fabiola Yañez. En su dictamen, la fiscalía le atribuye tres delitos específicos, los cuales podrían implicar una pena que va de los 3 a los 18 años de prisión.
La solicitud se dio tres meses después de que comenzara la investigación. El caso, que fue delegado por el juez Julián Ercolini al Ministerio Público Fiscal, ya cuenta con elementos que, según el fiscal, justifican la citación del ex mandatario.
Qué delitos se le acusan a Alberto Fernández
El fiscal González sostuvo que existen suficientes pruebas como para que Fernández se defienda de las acusaciones en su contra. "Habiendo efectuado un pormenorizado análisis de los hechos investigados y las probanzas recopiladas a lo largo del trámite del expediente, entiendo que las conductas desplegadas por Alberto Ángel Fernández encuadran en los siguientes delitos: lesiones graves agravadas por haberse cometido en un contexto de violencia de género y contra su pareja", señala el dictamen.
A Fernández también se le acusa de lesiones leves, agravadas por "haberse cometido en un contexto de violencia de género y contra su pareja, en dos oportunidades, y amenazas coactivas" para que Yañez no radicara una denuncia penal ante el juez Ercolini.
La causa incluye fotos, videos aportados tanto por la querella como por la defensa, registros de actividades oficiales de Fernández y Yañez, y recopilaciones de medios de comunicación con imágenes, videos y declaraciones que se sumaron a extensos informes psicológicos y psiquiátricos realizados a Yañez.
El análisis de estas pruebas permitió al fiscal acreditar que el ex presidente Fernández habría ejercido distintas formas de violencia hacia Yañez desde el inicio de la relación. Basándose en la ley 26.485 de Protección Integral a las Mujeres, se identificaron signos de violencia psicológica, física y económica.
El fiscal también destacó que esta violencia se habría dado en el contexto de una relación asimétrica de poder y señaló que, desde 2016, Fernández habría ejercido violencia psicológica de manera sistemática, con acciones como hostigamiento, control, indiferencia, insultos, desprecio, manipulación emocional y desplantes constantes.

































