Lázaro Báez: "Fui víctima de los servicios para culpar a Cristina"

El detenido empresario Lázaro Báez declaró este miércoles que fue víctima de supuestas presiones por parte de funcionarios del gobierno de Mauricio Macri para acusar a la vicepresidenta electa Cristina Kirchner y admitir ser testaferro de sus bienes y los de su fallecido esposo, el expresidente Néstor Kirchner. Según Báez, el fin de esta acusación fue "atacar al modelo de país que imaginó Néstor". Lo hizo al prestar declaración indagatoria por primera vez en el juicio por supuesto "lavado de activos" que se le sigue junto a sus cuatro hijos, acusados de maniobras para blanquear unos 60 millones de dólares.

El dueño de "Austral Construcciones" rechazó todas las acusaciones, negó haber sido testaferro del fallecido expresidente y vinculó los cargos en su contra a una supuesta decisión política del actual gobierno de "perjudicar al peronismo". "Fui, soy y seré amigo de Néstor Kirchner, fue un vínculo con mucha anterioridad a que se convirtiera en un político trascendente. Esto no quiere decir bajo ningún concepto que yo fuera su testaferro ni de él ni de su familia. Me permito en esta oportunidad negarlo enfática y categóricamente", afirmó.

Báez está preso en esta causa desde hace tres años y siete meses y además es juzgado en otro debate junto a la ex presidenta por el supuesto direccionamiento de la obra pública nacional en Santa Cruz a favor de sus empresas.

"Fui víctima de los servicios para culpar a Cristina, no pudieron doblegarme", dijo. La Agencia Federal de Inteligencia (AFI) "manipuló a todo el sistema" en un "esquema perverso dirigido por el propio presidente Mauricio Macri" para perjudicar "al peronismo", dijo. Por primera vez desde el inicio del debate en los tribunales de Retiro aceptó hablar ante los jueces, dijo ser una "víctima" y denunció una y otra vez que sufrió "todo tipo de aprietes para culpar a la señora Cristina Kirchner y a su gobierno".

En concreto, aludió a una presunta oferta de una abogada, en nombre de la AFI, para convertirse en arrepentido a cambio de ser liberado y que sus hijos no tuvieran problemas. En su exposición apuntó a jueces, fiscales, periodistas y funcionarios del macrismo, entre ellos, a la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich; a la subtitular de la AFI, Silvia Madjalani, a la diputada Elisa Carrió y al fiscal José María Campagnoli.

El juicio entró en su etapa final con las indagatorias de los acusados que quieran hablar, y luego se iniciarán los alegatos finales, mientras que el veredicto está previsto para los primeros meses del 2020.