La batalla mediática entre Wanda Nara y Mauro Icardi sumó un nuevo capítulo cargado de tensión, gritos y fuertes declaraciones. Todo se desató el viernes pasado, cuando el futbolista esperó durante más de 10 horas en la puerta del departamento de Wanda, en el Chateau Libertador, para ver a sus hijas. La situación fue tan delicada que terminó con la intervención de la policía y con Francesca e Isabella retirándose con su papá entre lágrimas.
Videos filtrados, escándalo y respuesta de Wanda
Tras el revuelo, Wanda rompió el silencio en el programa A la Tarde y dio su versión. “Es tristísimo. Quiero lo mejor para mis cinco hijos”, expresó. Además, negó haber filtrado los videos de sus hijas llorando: “Se los mandé a algunas personas que estaban hablando, no para que se viralicen”.
Con la voz quebrada, la mediática explicó que su única defensa es mostrar esos videos en la Justicia. “No está bueno que digan un montón de cosas de una mamá. De mi trabajo viven cinco chicos. Yo voy a ser la que lleve a las nenas si es necesario para que no pierdan el contacto”, dijo.

La acusación más fuerte: aislamiento y control
Pero lo más impactante fue la acusación directa contra su ex: “Estuve mucho tiempo con prohibición de hablar con Maxi López. También con mi papá y otra gente de mi entorno. Estaba con una persona que no quería que tenga relación o me acerque”, lanzó, en referencia a Icardi.
Wanda también deslizó que los conflictos legales con Maxi habrían sido impulsados por Mauro. “Yo no necesitaba el dinero para criar a mis hijos, pero él entorpecía la relación con Maxi. No era de mi parte, mis hijos eran chiquitos, él vivía en otra ciudad y mi pareja no me dejaba”, sentenció.


































