Guardias de Coto mataron a golpes a un anciano con demencia senil

Un custodio y un guardia de un supermercado Coto del barrio porteño de San Telmo golpearon el pasado viernes a un hombre de 70 años con demencia senil, que falleció de una hemorragia cerebral luego de la paliza recibida.

Los golpes comenzaron dentro del establecimiento, de donde el hombre, de nombre Vicente Ferrer, quiso llevarse sin pagar un queso, una botella aceite de oliva y dos chocolates. Luego, los dos empleados lo trasladaron afuera, siguieron golpéandolo; y Ferrer se desvaneció y allí, según relató a Página/12 el fotógrafo y testigo del hecho Nicolás Ramos, "el hombre se resistió hasta que pudo, pero cuando cayó al suelo, le pegaron patadas en el piso". Luego, "lo arrastraron hasta el frente de la panadería" que está en la misma cuadra, de acuerdo a Ramos.

Intervino en la causa el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional 33, a cargo de Darío Bonanno, quien ordenó la detención de los implicados en el hecho, identificados como Gabriel Alejandro De la Rosa (27) y Ramón Cerafín Chávez (31), por el delito de homicidio. El magistrado rechazó el pedido de excarcelación presentado por la defensa Chávez, el empleado del hipermercado, por lo que ambos sospechosos permanecían detenidos. Además, se solicitaron las cámaras de seguridad de la zona a fin de establecer si alguna de ellas registró la secuencia de los hechos.

El cuerpo de la víctima fue retirado por una hija suya que vive en Alemania y que viajó a Buenos Aires de urgencia, tras ser notificada de lo sucedido.

Ramos afirmó que en la escena había "dos policías de la Ciudad, junto al hombre que estaba caído sobre la vereda, mientras que una chica que es estudiante de medicina le hacía trabajos de reanimación, pero la persona ya no se movía ni daba señales de vida". Según los vecinos del lugar le relataron al fotógrafo, "dos de los custodios de seguridad de Coto lo habían molido a golpes y que incluso le pegaron patadas cuando ya estaba tirado, sin ofrecer resistencia alguna".

"Lo que querían los policías era que se vaya toda la gente, porque todos hacían comentarios por la forma en que le habían pegado a esa persona, que era obvio que había sufrido un paro cardíaco y lo único que quería la policía era ocultar todo", concluyó Ramos.