Ante la exposición pública (en política) que tuvo Gebel en las últimas dos semanas, la consultora cordobesa CB lo midió como posible candidato a Presidente en 2027. Este primer sondeo arrojó un modesto 1,8 por ciento de intención de voto.
El predicador, discípulo del pastor Giménez, tuvo fama en los ’90 por sus “superclásicos de la juventud”, cuando llegó a movilizar miles de personas en el conurbano bonaerense. Incluso, realizó encuentros en los que llenó los estadios de River, Vélez y Boca.
Cuando su imagen entró en declive, optó por radicarse en Los Ángeles (2009) donde alcanzó fama entre la comunidad de hispanos, especialmente inmigrantes mexicanos que concurren a su templo: River Church, con capacidad para 5000 personas, justo al frente de Disneyworld.
El pastor, que cobra por conferencias y asesoramiento espiritual a privados o empresas, se mueve en una ostentosa Ferrari de color amarillo y, según sus allegados, vive en California una vida de millonario.
Gabriel Mariotto, Juan José Brey (aeronavegantes) y Mario Pergolini, entre otros, piensan que sería un candidato en “espejo” para jugarle a Javier Milei en 2027. El pastor también lo cree.
Detrás de escena también estarían figuras controvertidas como el dirigente afista Pablo Tovvigino, en el ojo de una tormenta judicial, y Sergio Massa. Más allá del carisma del predicador, se prevé que si juega dentro del PJ su tarea no será sencilla. Deberá lidiar en el horizonte interno con el gobernador Axel Kiccilof.
Por más que intente acomodar su discurso, Gebel está más cerca de Javier Milei que de la doctrina clásica peronista. Promociona el individualismo, exaltando las virtudes de ganar dinero por sobre cualquier otro aspecto, y mantiene aceitados contactos políticos con asesores del propio Donald Trump. Su candidatura, por ahora es una moneda al viento.



































