Ezequiel Pérez: "Entiendo que hay temas muy sensibles, pero está bueno reírnos de todo"

El influencer y humorista cordobés charló distendidamente con Mimi Spicher, y se refirió a su pasado, su presente, sus referentes y al reclamo que le hizo una seguidora que se sintió ofendida con su humor.
El influencer y humorista cordobés charló distendidamente con Mimi Spicher, y se refirió a su pasado, su presente, sus referentes y al reclamo que le hizo una seguidora que se sintió ofendida con su humor.

Ezequiel Pérez tiene un poco más de 20 años, laburó como bachero y lavacopas en el restaurante It Italy, también de ordenanza en Renault; pero hoy, es un verdadero cómico de Córdoba. Hace un par de años sus videos revolucionaron el mundo de las redes, al punto que en la actualidad han llegado a tener más de 900 mil reproducciones, en Tik Tok tiene 1 millón de seguidores, en Instagram lo siguen 690 mil y en Youtube más de 145 mil personas .

"La idea es mantener la esencia pero ir haciéndolo más pro. Antes usábamos un celular para grabar el audio y ahora usamos un corbatero, hasta cámaras profesionales tenemos", cuenta Ezequiel, aún sorprendido de lo mucho que ha avanzado y en tan poco tiempo.

Para el humorista la ley primera es esforzarse y dar lo mejor. "Hay que seguir metiéndole porque si no te quedas estancado" asegura. Sin embargo, hay mucha producción detrás de cada material que él sube y confiesa que a veces es agotador. "Estoy pensando en subir un video día de por medio, no todos los días porque estoy agotado", señala.

Además de ser un gran observador e interpretador de la realidad con acento local, Ezequiel es metódico y estudia el campo en el que se desempeña. "Estoy todo el tiempo estudiando las aplicaciones, en Instagram los algoritmos, todo. Es parte de mi laburo", afirma.

"El furor arrancó hace dos años, es una locura. Yo tenía 5 mil seguidores y en 5, 6 meses pasé a tener 300 mil. No fue un sólo video el que pegó, sino que fue un conjunto de ellos. De todas formas, el que más se vio fue el de la madre corrigiéndole la tarea a su hijo. Me habló hasta Mariano Martínez, quien repitió después el audio de ese video en Tik Tok y explotó", recuerda el cómico cordobés.

Espontaneidad, improvisación, y su talento para crear personajes son su secreto para llegar al público joven, además de constancia y amor por lo que hace, pero también mucho análisis previo. Tanto es así que en medio de la entrevista mostró sus cuadernos en los cuales anota todos los videos que se le van ocurriendo y tiene pendientes de subir.

Además de las redes, Ezequiel ha comenzado a experimentar en el terreno de la televisión. " Estoy ahí y me siento, sinceramente, que me falta. Hay un mundo al que estoy entrando de a poquito, pero me siento re cómodo porque mis compañeros me hacen sentir así. Sobretodo Camilo, que es como si fuera mi papá", confiesa. Y agrega agradecido: "Camilo me ayudó en montón de cosas y me sigue ayudando, fue el primero en tenderme la mano". Sin embargo asegura no tener una figura guía. "De Córdoba no tengo un referente, yo consumo mucho humor estadounidense, comedias de allá, etc", cuenta.

Pero no todos son risas, además de hablar de los heaters, Ezequiel se refirió al reclamo de una seguidora que se sintió ofendida con uno de sus videos. "Me pasó la vez que hice el video del taxista que piropeaba a la pasajera, que después recibí un mensaje de una chica diciéndome que no era gracioso porque a ella se le había propasado uno una vez. La entendí, me puse en su lugar, pero yo hice humor desde otro lado, desde la inocencia en que el taxista se sentía que chamuyaba épico y en realidad no".

"Entiendo que hay temas muy sensibles, pero está bueno reírnos de todo. Sino entramos en un debate eterno en el que no nos podemos reír de nada. El humor surge del absurdo, de las cosas malas que te pasan, hay veces que no queda otra que reírte, eso salva", sentencia el influencer.

Mira la charla completa en el Instagram de Canal C, en la sección de IGTV. Y no te pierdas el próximo encuentro con Mimi Spicher y otra divertida charla con un invitado de la hostia.