En medio del escándalo mediático que involucra a Luciano Castro y la filtración de supuestas infidelidades, Griselda Siciliani reapareció en un fugaz móvil de Intrusos (América). La actriz fue interceptada por un cronista mientras subía a un vehículo, y su reacción avivó aún más la polémica.
“No llego, gracias”, dijo Siciliani, mientras ingresaba al asiento trasero del auto y mandaba un beso a cámara. Ante la consulta directa sobre su relación con Castro, respondió con un escueto: “Gracias, adiós”, cerró la puerta y se retiró. En el estudio, los conductores destacaron la actitud evasiva de la actriz, habitualmente predispuesta a dar notas.
La protagonista de Socias y Envidiosa ya había sintetizado la situación en mensajes con Ángel de Brito en LAM: “Es demasiado todo”. En ese mismo ciclo, explicó que se encuentra trabajando en Buenos Aires, mientras Castro permanece en Mar del Plata con sus hijos. “Está todo bien. Por ahora todo sigue tranqui”, aseguró, aunque sin dar mayores precisiones.
Por su parte, Castro también eligió la reserva. En diálogo reproducido en A la tarde (América TV), expresó: “No voy a hablar más, no quiero dar más notas… mi vida está destrozada”.
Tanto Siciliani como Castro mantienen la decisión de no confirmar ni desmentir públicamente una crisis en la pareja, mientras ella continúa enfocada en sus compromisos laborales —incluida la biopic de Moria Casán— y él permanece junto a su familia en la costa atlántica.


































