En 10 años, aumentó un 33,4% la cantidad de egresados del secundario

La cantidad de estudiantes secundarios que egresaron de escuelas argentinas aumentó un 33,4 por ciento desde la sanción de la Ley de Educación en 2006 y, aunque también se incrementó la cantidad de alumnos que llegaron al último año en una década, en 2016 un cuarto no logró recibirse. El informe del Observatorio Argentinos por la Educación -realizado en base a datos del Ministerio de Educación- da cuenta de un aumento de 251.451 egresados en 2006 a 335.399 en 2016, lo que representa un aumento del 33,4%, mientras que también subieron en esos años un 30,5% los estudiantes que llegaron al último año del nivel medio. Pero en 2016 una cuarta parte (23,7%) no logró recibirse: el resto adeudaba materias previas o reprobó una o varias materias del último año.

El trabajo detalla que si bien desciende la cantidad de repitentes o que dejen la secundaria en el ciclo orientado, que corresponde a los tres últimos años de la secundaria, persisten los problemas en el ciclo básico, donde el fracaso escolar afecta a dos de cada diez estudiantes en las provincias con seis años de secundaria y a tres de cada diez en las que tienen cinco años de escuela media. Según el informe, "aproximadamente, 45 de cada 100 adolescentes de 17 años alcanzaron el último año de la educación secundaria en edad teórica, sin haber reprobado ni abandonado en toda su escolaridad".

Irene Kit, una de las autoras del estudio, consideró que esta "tendencia positiva es una clara consecuencia de la sanción de la Ley de Educación Nacional" de 2006, que estableció, entre otras cosas, "la obligatoriedad de la escuela secundaria y que, además, determina que esta obligatoriedad no es solamente para el individuo sino que es responsabilidad del Estado generar la oferta". Sin embargo, dijo que "en 2017, unos 100 mil chicos que cursaron el ultimo año del nivel no obtuvieron el título, sea por deber alguna materia previa o por abandonarlo".

“Aunque suene controversial, la educación secundaria en Argentina no está estancada, sino en un proceso de mejora”, afirmó Irene Kit.