En una sesión extensa y cargada de tensión, el Senado aprobó la ley de propiedad privada con 37 votos a favor y 33 en contra. El proyecto obtuvo media sanción y ahora será la Cámara de Diputados la que defina su futuro.
El oficialismo, encabezado por Patricia Bullrich, sufrió un revés importante: quedó afuera la reforma del fuego, que buscaba modificar los plazos de bloqueo de tierras incendiadas. Así, se mantendrán las restricciones de 30 y 60 años, tal como lo establece la norma vigente impulsada años atrás por Máximo Kirchner.
Además, el capítulo que habilitaba la venta de más del 15% de tierras a extranjeros también fue eliminado, lo que significó otro retroceso para La Libertad Avanza.
Lo que sí quedó en pie son cambios en las reglas de expropiación, con criterios más restrictivos, la posibilidad de desalojos exprés en casos de usurpación o falta de pago, y nuevas condiciones para las indemnizaciones, limitadas al valor objetivo del bien.
La sesión dejó en evidencia fracturas dentro del oficialismo y alianzas inesperadas con sectores opositores, que celebraron la caída de los capítulos más polémicos. El debate ahora se traslada a Diputados, donde se anticipa otra pulseada intensa.




































