La boda de Nicolás Cabré y Rocío Pardo fue uno de los eventos más comentados de la temporada. Tras su unión civil en Carlos Paz, la pareja celebró una fiesta íntima este sábado en Estancia Bosque Alegre, cerca de Villa Carlos Paz, rodeados de naturaleza, amigos y familia. Las fotos del festejo se multiplicaron rápidamente en redes, pero hubo una imagen que destacó por encima del resto.

La foto viral que despertó todas las preguntas
Entre abrazos, flores y sonrisas, una postal llamó particularmente la atención: los recién casados aparecen tomados de la mano, unidos por una soga trenzada en verde y blanco. El gesto intrigó a los seguidores, que no tardaron en preguntar qué significaba ese detalle. La respuesta llegó pronto: se trataba del handfasting, un ritual celta ancestral también conocido como “atadura de manos”.
Handfasting: un ritual ancestral que simboliza unión eterna
Esta tradición, originada en los pueblos celtas y escoceses, reapareció en los últimos años en bodas que buscan mayor conexión simbólica. El ritual representa la unión espiritual entre las parejas, un compromiso que va más allá de lo terrenal. Según explicaron en redes, la ceremonia consagra el vínculo a la Madre Naturaleza y pide a los elementos —Tierra, Agua, Fuego y Aire— que acompañen y protejan el camino conjunto.

Un gesto cargado de espiritualidad y sentido personal
Lejos de ser una decisión estética, el ritual elegido por Cabré y Pardo expresa una búsqueda de profundidad y conexión con sus propios linajes. La atadura de manos simboliza un lazo eterno y una promesa compartida que encuentra su fuerza en la tradición y la naturaleza. Así, la pareja sumó a su boda un gesto íntimo, ancestral y lleno de significado.
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