El Ministerio de Salud será la autoridad de aplicación de la ley de Etiquetado Frontal de Alimentos

La ley obliga a las empresas productoras de alimentos a imprimir en los envases un sello octogonal negro con determinadas dimensiones por cada nutriente crítico que posea en exceso, ya sea de sodio, azúcar, grasas o grasas saturadas y/o calorías.
La ley obliga a las empresas productoras de alimentos a imprimir en los envases un sello octogonal negro con determinadas dimensiones por cada nutriente crítico que posea en exceso, ya sea de sodio, azúcar, grasas o grasas saturadas y/o calorías.

En la primera mesa de trabajo que se realiza para iniciar el proceso hacia la reglamentación de la recientemente aprobada ley de Etiquetado Frontal de Alimentos, distintos representantes de organismos gubernamentales y organizaciones internacionales coincidieron en que la autoridad de aplicación de la norma deberá ser el Ministerio de Salud.

A menos de una semana de la sanción en la Cámara de Diputados de la Ley de Promoción de la Alimentación Saludable, más conocida como Ley de Etiquetado Frontal, la ministra de Salud, Carla Vizzotti, presidió el primer encuentro de la mesa de trabajo, que tendrá reuniones periódicas cada semana.

De la reunión participaron representantes de los tres ministerios intervinientes (Salud, Agricultura y Desarrollo Productivo), de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT), del Instituto Nacional de Alimentos (INAL), de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y Unicef.

El Ministerio de Salud será la autoridad de aplicación de la ley de Etiquetado Frontal de Alimentos • Canal C

En el cierre de la reunión, Vizzotti resaltó que "es importante derribar mitos" ya que "esta ley no prohíbe nada, sino que genera información primordial para una alimentación saludable". "Las enfermedades no transmisibles para nosotros son una emergencia y avanzar en este tema es una política de Estado", agregó la ministra.

La ley obliga a las empresas productoras de alimentos a incorporar en los envases un sello octogonal negro con determinadas dimensiones por cada nutriente crítico que posea en exceso, ya sea de sodio, azúcar, grasas o grasas saturadas y/o calorías.