El Chancho Sosa investigado por estafas telefónicas desde la cárcel

Sosa estaba cerca de la libertad tras su última condena en marzo, pero ahora lo acusan de liderar una asociación ilícita desde la cárcel de Bouwer.
Sosa estaba cerca de la libertad tras su última condena en marzo, pero ahora lo acusan de liderar una asociación ilícita desde la cárcel de Bouwer.

René Alejandro “Chancho” Sosa (40) está nuevamente en la mira de la Justicia de Córdoba, esta vez, por cometer presuntas estafas desde la cárcel de Bouwer. Según la investigación, se trataría de un “call center” liderado por Sosa, que contaba con la complicidad de un guardicárcel -ahora detenido en prisión preventiva-.

La investigación a cargo del fiscal de Delitos Complejos, Enrique Gavier, detalla que el ayudante de 2ª Mauro Rodrigo Casado (42) fue sorprendido en flagrancia por dos superiores que le secuestraron dos celulares (con sus cargadores) momentos antes de ser entregados a Sosa.

Tras este hecho, ocurrido en mayo, Casado fue aprehendido y ahora, el juez de Control y Faltas N° 7, José Milton Peralta, rechazó el recurso presentado por el defensor del efectivo. Esto confirma la prisión preventiva dispuesta por el acusador, como así también la investigación de un centro de llamadas destinadas a realizar “cuentos del tío”, desde Bouwer.

En su resolución conocida la semana pasada, el juez Peralta resume: “Queda claro que Sosa utiliza a los empleados del Servicio Penitenciario para que lo provean de aparatos celulares y que logró introducir en la asociación ilícita a Casado, quien dada su condición de guardiacárcel tenía conocimiento de las actividades ilícitas llevadas adelante por los detenidos desde el interior del establecimiento”.

Al momento del descubrimiento, Casado precisó “que debía arrojarlos (a los celulares) al tacho de basura del pabellón D3, y que por ello le tenían que pagar ochenta mil pesos”. Los dos aparatos y sus dos cargadores eran llevados en sus piernas, debajo del pantalón.

Sosa estaba cerca de la libertad tras su última condena en marzo, pero ahora lo acusan de liderar una asociación ilícita que, desde la cárcel de Bouwer, habría sido creada para cometer indeterminados delitos con complicidad de varios integrantes de la banda.