El Banco Macro pidió la quiebra de Molino Cañuelas

El Banco Macro pidió la quiebra de la empresa Molino Cañuelas por una deuda acumulada de US$ 10 millones. En total, la firma controlada por la familia Navilli debe US$ 1.350 millones a 30 bancos y otras entidades financieras. A otro de sus acreedores, el Banco HSBC, le debe alrededor de US$ 45 millones. Asimismo, el sitio web Infobae indicó que una fuente cercana a las negociaciones sospecha que "detrás de la deuda de Molinos Cañuelas puede haber alguna maniobra financiera fraudulenta".

Molinos Cañuelas es una empresa familiar con más de 80 años de historia, que produce aceites, arroces, pastas, las galletitas 9 de oro, entre otros productos alimenticios, entre los que se encuentra el 80% de la producción nacional de harinas. Cuenta con 21 plantas industriales en la Argentina, Brasil y Uruguay y emplea a unas 3.000 personas, que corren riesgo de quedar en la calle.

Además de la pronunciada baja de consumo, una de las causas de la situación de la firma fue la falta de apoyo de los inversores, que disuadió a Molinos Cañuelas de abrir su capital a la Bolsa, donde esperaba recaudar US$ 333 millones que le hubieran permitido alivianar el peso de la deuda. Algunos de los acreedores de la compañía son Banco Galicia, con USD 38,5 millones; Banco Nación, con USD 55 millones; HSBC, con USD 45 millones; Santander Río, con USD 36 millones; Banco Provincia de Buenos Aires, con USD 34 millones, y BBVA Banco Francés, con USD 24,5 millones. Molino Cañuelas, además, exporta a más de 60 países, una condición que le permitió acceder a préstamos en dólares con entidades internacionales.

La historia de Molinos Cañuelas se remonta a 1931, cuando la familia Navilli adquirió un molino harinero en la ciudad cordobesa de Laboulaye. Actualmente, el empresario Aldo Navilli lidera actualmente la operación de la compañía, luego de heredarla a los 24 años.