El gobierno de Estados Unidos protagonizó un traspié diplomático con Argentina la semana pasada al cancelar de manera inesperada la firma de un acuerdo de exención de visas, mientras una delegación argentina ya se encontraba en viaje hacia Washington para la ceremonia. La comitiva, encabezada por el titular de ARCA, Juan Pazo, fue informada de la cancelación durante una escala en Miami, obligándolos a regresar al país sin concretar el acuerdo.
Según un artículo de Axios, la decisión se debió a que al acuerdo le "faltaba una firma" y a que el Departamento de Estado, dirigido por Marco Rubio, tenía reservas vinculadas al escándalo de corrupción que afecta al gobierno de Javier Milei. La delegación argentina permaneció varada dos días en Miami antes de volver al país, sin poder avanzar con los compromisos previamente previstos.

El medio estadounidense atribuye el episodio a una falta de coordinación interna en el gobierno de Estados Unidos. Kristi Noem, secretaria de Seguridad Nacional, impulsó el acuerdo sin la debida comunicación con el Departamento de Estado, lo que derivó en la cancelación de último momento. Un funcionario estadounidense, bajo anonimato, calificó la situación como bochornosa: "Digamos que no fue una gran imagen la que dimos... Es vergonzoso". Como parte del acuerdo que quedó trunco, Argentina había aceptado reemplazar los sistemas informáticos de origen chino en sus aduanas por tecnología estadounidense.


































