dieron a conocer el documento judicial que llegó desde Italia, un expediente de 25 páginas en el que el futbolista formalizó la demanda de divorcio y dejó por escrito una serie de acusaciones directas contra su expareja, con fuerte impacto económico y familiar.
Según reveló el periodista Guido Záffora, Icardi solicitó que la separación sea atribuida a Wanda Nara, es decir, que la justicia italiana la declare responsable de la ruptura. En ese marco, el delantero del Galatasaray pidió que la empresaria no reciba manutención ni pensión alguna, argumentando que es “económicamente independiente, millonaria, famosa y con ingresos propios”.
El escrito judicial detalla un exhaustivo inventario patrimonial que incluye la marca Wanda Cosmetics, su participación en programas de televisión tanto en Argentina como en Italia, y bienes vinculados incluso a su etapa anterior junto a Maxi López. Además, Icardi recordó que ya hubo un acuerdo previo en el que Wanda habría recibido todos los bienes muebles e inmuebles, además de una suma cercana a los siete millones de euros, por lo que rechaza cualquier compensación adicional.
Uno de los puntos más contundentes del documento es el apartado de acusaciones personales. Allí, el futbolista mencionó abandono del hogar conyugal en Estambul, incumplimiento de deberes matrimoniales, una relación extramatrimonial pública con L-Gante, exposición mediática de la intimidad, daño a su imagen pública y humillación. También denunció la retención de sus hijas en Argentina, un conflicto que ya se encuentra judicializado en otro expediente y que promete seguir sumando capítulos al divorcio más mediático de los últimos años.
































