A un mes del derrumbe que causó conmoción en barrio Güemes, el bar afectado por la tragedia quedó sin custodia ni cerramiento en uno de sus laterales. Esta situación fue aprovechada por delincuentes, que comenzaron a ingresar al local para robar todo lo que quedó tras la evacuación de emergencia: desde electrodomésticos y tecnología hasta bebidas, ropa y muebles.

Según el testimonio de vecinos, los primeros saqueos ocurrieron apenas días después del colapso de la estructura, cuando aún estaban las heladeras llenas y las instalaciones intactas. “Después de ocho días, empezaron a llevarse los televisores, packs de bebidas y lo que encontraban. Vi pasar chicos menores con cosas en la mano”, relató Ricardo, un comerciante de la zona, en diálogo con Telenoche. Asegura que incluso se robaron bancos de madera y computadoras.
Pese a los reiterados llamados a la Policía, los robos continuaron sin control. “El otro día había dos personas adentro, aparentemente drogadas. Llamé a la Policía, pero cuando llegaron ya no estaban. Dejaron el lugar mal cerrado. La Justicia, nada”, lamentó el vecino.
En paralelo, este lunes comenzaron las tareas de la mesa interdisciplinaria de la Facultad de Ciencias Exactas, que deberá determinar qué falló en la estructura y provocó el derrumbe en el bar ubicado sobre boulevard San Juan al 600.




































