Crisis en Bolivia

El gobierno interino de Bolivia llamó a dialogar a simpatizantes del ex presidente Evo Morales para desactivar las protestas que dejaron al menos 23 muertos y más de 700 heridos y evitar el desabastecimiento de La Paz, luego de que los cocaleros de Cochabamba dieran 48 horas a la autoproclamada mandataria Jeanine Áñez para que renuncie.

Sin embargo, el Movimiento al Socialismo (MAS), el partido de Morales, exigió el "repliegue" de las Fuerzas Armadas como condición para conversar.

La convocatoria, anticipada más temprano por otros funcionarios, fue formalizada esta tarde por la ministra de Comunicación, Roxana Lizárraga, y abarca a las autoridades del departamento La Paz y de la ciudad de El Alto, aledaña a la capital.

"Exigimos el repliegue de las Fuerzas Armadas; den condiciones para la paz, den condiciones para un diálogo sincero; no puede ser que mientras se está promoviendo el diálogo por un lado, por el otro se estén haciendo masacres con nuestra gente", afirmó la diputada Sonia Brito en rueda de prensa, acompañada por otros legisladores, según la agencia EFE.