Para las elecciones legislativas de octubre, Córdoba inscribió 18 listas de partidos y alianzas, lo que la convierte en la provincia con mayor fragmentación del país. El número supera el promedio nacional, que ronda las ocho listas, y hasta al propio distrito bonaerense, que concentra el 37% del padrón.
De los costos a la boleta única
La Boleta Única de Papel (BUP) y la eliminación de las Paso buscaban simplificar el esquema electoral y reducir gastos. En 2023, Córdoba había financiado 28 listas en las Paso, con un costo público millonario en impresión de boletas tradicionales. Con la BUP, el gasto se reduce: para Córdoba, la impresión rondará los 4 millones de dólares, aunque medida en dólares sería incluso más cara que en elecciones previas.

Fragmentación opositora
La ausencia de Paso y la dificultad para sellar alianzas derivaron en más rupturas que acuerdos. La mayoría de las nuevas propuestas en Córdoba responden a sectores libertarios o desprendimientos de Juntos por el Cambio, lo que podría atomizar el voto opositor y beneficiar indirectamente al oficialismo peronista.
Cómo será la boleta en Córdoba
Con 18 listas inscriptas, la BUP cordobesa medirá 14,24 cm de alto por 46,3 cm de ancho (equivalente a una hoja A3 a lo ancho y mitad de alto). Cada casillero tendrá solo 2,5 cm para logo, foto y nombres, lo que genera dudas sobre la claridad para los votantes.
En experiencias anteriores, la confusión por diseño y tamaño de la boleta influyó directamente en los resultados, con electores que marcaron mal o dejaron casilleros vacíos.

Más opciones, más dudas
La proliferación de listas puede leerse como pluralidad democrática, pero también como un factor de desgaste y confusión para el electorado. En Córdoba, donde conviven hasta cuatro listas con identidad libertaria y nombres similares, la complejidad del menú puede afectar la elección consciente.
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