Un conocido bar-panadería del barrio Nueva Córdoba fue clausurado por incumplir con una serie de normativas. El operativo fue llevado a cabo por el Instituto de Protección Ambiental (IPA), mediante el cual la Municipalidad de Córdoba cerró el comercio.
La acción se realizó por orden del Juzgado de Faltas Ambiental N° 19 de la Ciudad de Córdoba. Según informaron las autoridades, el operativo se inició a raíz de un acta de constatación realizada por el IPA, al detectar que el local no estaba registrado como Gran Generador de Residuos Sólidos Urbanos, como exige la normativa municipal vigente. Además, la sucursal tampoco contaba con la habilitación comercial para desarrollar sus actividades.


Cabe recordar que el IPA realiza un seguimiento riguroso para garantizar que todos los Grandes Generadores de Residuos Sólidos Urbanos se encuentren debidamente registrados y gestionen de manera correcta sus residuos. "Estas inspecciones son fundamentales, especialmente en zonas con alta concentración de locales gastronómicos dentro de la ciudad", aseguraron desde el Palacio 6 de Julio.




































