Clarens fue aceptado como arrepentido

Erneesto Clarens, quien era el financista de Néstor Kirchner, entregó hoy a la justicia un pendrive con una lista de 120 obras en las que hubo sobreprecios y por las que se pagaron sobornos.

También aparecía mencionado por algunos empresarios como el recaudador de los bolsos con sobornos que le pagaban a exfuncionarios de los gobiernos K.

En su declaración, señaló que López era el responsable de recaudar dinero de las contratistas del Estado que recibían obras de infraestructura. Clarens era quien cobraba el dinero de las empresas de la construcción,  lo convertía a dólares en sus propias financieras y de allí lo sacaban del país, vía Uruguay.

Según pudo saber Clarín, la comisión que cobraba Clarens por estas operaciones iban del 6 al 10%, y parte de ese dinero lo sacaba hacia Uruguay.