La industria automotriz china ya desembarcó en la región con la instalación de BYD en Brasil, y ahora busca expandirse hacia Argentina. El esquema de ensamblaje CKD permitiría a las marcas asiáticas transformarse en productoras “locales” y superar las barreras del Mercosur.
En este contexto, la planta de Renault en Santa Isabel, Córdoba, es seguida de cerca por directivos chinos. Tras la salida de Nissan, el espacio disponible genera expectativas de asociación con firmas como Geely o Chery, que ya mantienen vínculos con la automotriz francesa.
La alianza entre Renault y Geely en Brasil, donde la marca china adquirió el 26,4% de Renault do Brasil, podría replicarse en Argentina. Incluso se registraron visitas de ejecutivos chinos a Córdoba, una señal de que “algo se está cocinando”, según especialistas del sector.
Por ahora, los autos chinos llegan al país bajo el esquema de importación extrazona, con unas 6.000 unidades vendidas entre enero y septiembre de 2025. Aunque la participación de mercado es baja, el crecimiento constante y la relación precio-calidad de sus modelos anticipan un desembarco industrial que pondría a Córdoba en el centro de la estrategia asiática.




































