Chile se prepara para una nueva jornada de protestas

La Mesa de Unidad Social, que reúne a más de un centenar de organizaciones sociales de Chile, llamó a realizar hoy un “superlunes” de marchas, concentraciones callejeras y cacerolazos en todo el país. La jornada de protesta comenzará a mediodía en Santiago, con una concentración en la plaza de los Tribunales de Justicia, para reclamar a los legisladores que abandonen el tratamiento de proyectos que “solo apuntan a profundizar las desigualdades”.

“Tenemos claro que, en la medida en que no haya presión, hay una agenda del gobierno que va a seguir avanzando” y que está “en las antípodas de las demandas que el pueblo chileno está exigiendo en las calles”, afirmó la presidenta de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), Bárbara Figueroa.

Las principales demandas son “nueva constitución política, asamblea constituyente, nuevo sistema de pensiones de reparto y solidario” y “protección del ambiente”. También se pide, entre otras cosas, la nacionalización de bienes comunes como el agua, la energía, recursos naturales (litio y cobre) y servicios básicos, aumento sustancial del salario mínimo, mejoras del sistema laboral y educación pública de calidad y gratuita.

Chile vive una situación de estallido social desde el 18 de octubre pasado, cuando protestas contra el aumento del precio del boleto del metro se transformaron en una ola de violencia en la que decenas de trenes y estaciones del subte, así como de supermercados y otros comercios, fueron incendiados o destrozados.

En ese contexto murieron al menos 20 personas, fueron detenidas más de 9.000 y, según informó el presidente de la Cruz Roja chilena, Patricio Acosta, resultaron heridas más de 2.500.