La tragedia ocurrida el domingo 1 de febrero en barrio Industrial Ferreyra sigue su curso judicial. La víctima, Erika Casas (41), chofer de Coniferal, y su esposo Manuel Díaz (46), murieron tras ser embestidos por el vehículo conducido por Lucas Belén, quien ahora permanece detenido en el complejo penitenciario de Bouwer.
Debate judicial
El foco de la investigación está puesto en la calificación legal del hecho:
- La querella, representada por el abogado Carlos Nayi, sostiene que la imputación de “homicidio culposo agravado” no refleja la gravedad de la conducta. Argumenta que el joven circulaba a alta velocidad y bajo los efectos del alcohol, por lo que exige que se lo acuse de “homicidio simple con dolo eventual”.
- La defensa técnica rechaza esa postura y plantea que se trató de una imprudencia involuntaria, sin intención de provocar la muerte. Subraya que el acusado no tiene antecedentes penales, posee arraigo familiar y que su detención en Bouwer es una medida extrema.
Peritajes clave
La causa aguarda los resultados de:
- Peritajes de cinemática, que determinarán la velocidad exacta de la camioneta al momento del impacto.
- Estudios toxicológicos, que confirmarán si el joven estaba bajo un estado de intoxicación severo.
Estos elementos serán determinantes para definir si prospera el pedido de la querella de agravar la imputación o si se mantiene la figura de homicidio culposo agravado.


































