La tensión entre el gobierno de Javier Milei y Amnistía Internacional (AI) se intensificó luego de que Patricia Bullrich, ministra de Seguridad, arremetiera contra la ONG tras la publicación de un informe que cuestionaba el uso de la fuerza en las protestas sociales. En el informe, AI denunció un “uso excesivo e ilegítimo de la fuerza” por parte de las fuerzas de seguridad en al menos 15 manifestaciones en la Ciudad de Buenos Aires desde que comenzó la gestión del presidente Milei. La organización también señaló que el gobierno, a través de su discurso, avala la represión y restringe el derecho a la protesta y la libertad de expresión.
En respuesta, Bullrich no dudó en atacar a la organización, lanzando un video en sus redes sociales en el que expresó que “Amnistía Internacional no entiende nada”. En su declaración, la ministra vinculó las protestas a lo que describió como “piquetes extorsivos” y “presos de los gerentes de la pobreza”, y afirmó que el gobierno había logrado “terminar con eso, con la mínima violencia”. Además, Bullrich acusó a la organización de tomar partido por “los delincuentes” y de no comprender la realidad social del país. “Nosotros creemos que Amnistía Internacional es pura ideología. Una ideología de proteger siempre a los victimarios”, afirmó la ministra.
La postura de Bullrich desató rápidamente una respuesta de Amnistía Internacional, que defendió su informe y reiteró que sus investigaciones sobre el uso de la fuerza y la represión de la protesta social se basan en evidencia concreta. A través de un comunicado, AI destacó que su trabajo busca exponer violaciones a los derechos humanos cometidas por gobiernos de distintos signos ideológicos, y recordó que han sido víctimas de ataques similares en otros países como Venezuela y Nicaragua, cuyos gobiernos también intentaron desacreditar sus informes. “Sí, entendemos. Entendemos que los gobiernos se enojen con nuestro trabajo”, afirmó la organización en un comunicado.
Amnistía resaltó que, a lo largo de su historia, ha denunciado la represión en diversas partes del mundo, independientemente del gobierno en el poder. En el caso de Argentina, la ONG detalló que las fuerzas de seguridad han utilizado fuerza excesiva y, en algunos casos, violencia letal contra personas que ejercen su derecho a manifestarse pacíficamente. Además, subrayó que la organización ha documentado y denunciado en reiteradas ocasiones la violencia policial y las condiciones inhumanas en centros de aislamiento, así como las desapariciones y asesinatos durante la pandemia.
En este contexto, fue el ex ministro de Cultura, Pablo Avelluto, quien salió a defender a Amnistía Internacional y criticó con dureza las palabras de Bullrich. Avelluto, quien formó parte del gobierno de Mauricio Macri, expresó en su cuenta de X que en Amnistía Internacional “entienden perfectamente lo que está haciendo el Gobierno” y señaló que la ministra de Seguridad está tratando de desacreditar a la organización. “Por eso la ministra los desacredita, tal como se hacía durante la última dictadura militar”, disparó Avelluto, comparando la actitud de la ministra con la de los gobiernos autoritarios del pasado, que recurrían a la deslegitimación de las voces disidentes.



El ex ministro sostuvo que el intento de Bullrich de invalidar el trabajo de la ONG es una táctica utilizada por aquellos que prefieren callar las denuncias sobre abusos de poder. Según Avelluto, la respuesta del gobierno a las críticas de Amnistía Internacional refleja una estrategia de ocultar los problemas de represión en el país. “Es una forma de protegerse, tratando de imponer una narrativa oficial sobre lo que está sucediendo”, agregó.
Por otro lado, la denuncia de Amnistía Internacional no fue un hecho aislado. En su informe, la organización detalló que durante las protestas sociales que se llevaron a cabo en la Ciudad de Buenos Aires desde la asunción de Milei, las fuerzas de seguridad actuaron con una violencia desproporcionada, deteniendo arbitrariamente a manifestantes y utilizando armas menos letales de manera abusiva. Según AI, estas prácticas son parte de una estrategia para sofocar el derecho a la protesta y limitar la libertad de expresión, lo cual, en su opinión, contraviene los principios fundamentales de los derechos humanos.
El cruce entre la ministra de Seguridad y la ONG ha puesto en evidencia la creciente polarización política en el país respecto a la manera en que se manejan las manifestaciones y las protestas sociales. Mientras el gobierno insiste en la necesidad de mantener el orden y combatir la violencia en las calles, sectores de la sociedad y organizaciones de derechos humanos advierten sobre los riesgos de una represión excesiva y la limitación de las libertades fundamentales.
Amnistía Internacional, por su parte, reiteró su compromiso de seguir documentando y denunciando las violaciones de derechos humanos en Argentina y en el resto del mundo, sin importar la ideología o el partido en el poder. La organización recordó que su misión es “proteger a las víctimas, no a los victimarios”, y aseguró que continuará defendiendo el derecho de las personas a protestar de manera pacífica sin temor a represalias o violencia por parte del Estado.
En @amnistiaar entienden perfectamente lo que está haciendo el gobierno. Por eso la ministra de seguridad los desacredita, tal como se hacía durante la última dictadura militar. https://t.co/QCRV689WRW
— Pablo Avelluto (@pabloavelluto) January 13, 2025
Sra. Ministra:
— Amnistía Internacional Argentina (@amnistiaar) January 14, 2025
Agradecemos que nos dé la oportunidad de contarle el trabajo que Amnistía Internacional documenta desde hace años sobre la profunda crisis de derechos humanos en Venezuela.
Denunciamos la comisión de crímenes de lesa humanidad en decenas de informes y… https://t.co/pFKExo6uUM

































