El Banco Central de la República Argentina (BCRA) decidió un nuevo recorte de la tasa de política monetaria, que pasó del 25% al 22% nominal anual (TNA). La medida, que busca acompañar la baja en los precios y fomentar el crédito, impacta directamente en los rendimientos de los plazos fijos, uno de los instrumentos más utilizados por los pequeños ahorristas.

Con la nueva tasa, los bancos ajustaron sus paneles: las Tasas Nominales Anuales (TNA) para depósitos a 30 días oscilan ahora entre el 27% y el 35%, según la entidad. Los bancos públicos, como el Nación y el Macro, lideran el ranking con un 33% anual, mientras que otros como Galicia y Provincia se ubican en el 27%. La diferencia puede representar más de $5.000 al mes por cada millón invertido.
En términos reales, los plazos fijos siguen perdiendo frente a la inflación. Con tasas que generan entre un 2,2% y 2,9% mensual, los rendimientos no logran compensar el aumento de precios. Sin embargo, el plazo fijo continúa siendo una alternativa segura, estable y accesible para quienes priorizan resguardar su dinero sin asumir mayores riesgos.
Los especialistas coinciden en que el atractivo ya no está en la ganancia, sino en la previsibilidad. Aun así, recomiendan comparar las tasas entre bancos y considerar opciones indexadas, como los plazos fijos UVA, que ajustan por inflación y permiten mantener el poder adquisitivo en un contexto de tasas cada vez más bajas.




































