Ariel Atamañuk, el hombre que pasó de un accidente a un sueño olímpico

En 2015 sufrió un grave accidente vial, en el cual perdió las dos piernas. Tiempo después se trasformo en campeón paraolímpico de canotaje.
En 2015 sufrió un grave accidente vial, en el cual perdió las dos piernas. Tiempo después se trasformo en campeón paraolímpico de canotaje.

Siete años atrás, el misionero Ariel Atamañuk trabajaba como chofer del colectivo de Gendarmería. Ese viaje era como uno de los tantos miles que había hecho pero paso un hecho inesperado.

"Un gendarme murió y otras doce personas resultaron heridas, siete de gravedad, tras un choque triple en la ruta 9 norte, a la altura de Estación General Paz, informó la Policía. La colisión fue entre un colectivo de Gendarmería Nacional, un camión Iveco y una camioneta Volkswagen Saveiro en el kilómetro 740”, fueron las palabras exactas que aquel 15 marzo de 2015 publicó La Voz del Interior para resumir la gran tragedia.

"El accidente fue muy duro porque vos compartís un lugar de trabajo que se te hace una segunda casa y hace lazos con la gente. Nosotros éramos un grupo de conductores de gendarmería" relató Ariel mientras recordaba a uno de sus compañeros que perdió la vida en el siniestro vial.

Explicó que de tantas horas que había cumplido de servicio atrás del volante había llegado a pensar que podía hacer de encontrarse en una situación así "pero uno no imagina que va a pasar y en el momento sale lo que sale" Y luego añadió con gran seriedad: "Yo tenia el volante en la mano y era el único que podía hacer algo para que se produzca el menor daño posible a mis compañeros. Yo siempre tengo en cuenta que no solo llevo gendarmes, sino a personas con una familias que esta esperando su regreso"

Ariel en aquel instante tuvo la posibilidad de elegir entre su vida y la de sus compañeros. En aquella maniobra para mover el colectivo pensó en quienes estaban a bordo de él visa . "Diosito vio que no fui egoísta y me dejo seguir acá " expresó Ariel con gran gratitud.

Luego de perder las dos piernas y empezar el proceso de rehabilitación, un día Ariel se encontró con el paracanotaje. Contó que todo empezó en una exposición de deportes adaptados que realizaban en Córdoba. Allí lo primero que le llamo la atención fue la posibilidad de andar en cuadriciclo pero lo considero como un riesgo muy importante dada la situación. Asique, no dudo y fue a probar andar en kayak y en canoa.

" Yo nunca había visto un kayak y si lo vi no le preste atención" y admitió entre risas que antes no era un persona demasiado deportiva, aunque si solía salir a correr con sus compañeros del trabajo a jugar partidos de fútbol.

"Hoy el kayak es una pasión, una muy muy linda. Es un estilo de vida porque le dedico muchas horas, a veces reniego porque las cosas no salen. Entendés que tenés que empujarte vos solo, que nadie mas va a empujar el barco", reflexionó Atamañuk

Hoy Ariel sigue ejerciendo como gendarme, vive junto a su mujer con quien comparte el amor hacia este servicio y además entrena a diario para seguir siendo un imparable atleta paraolímpico.