26 personas murieron el pasado domingo por el tiroteo en Estados Unidos

Devin Kelley ingresó armado a una iglesia baptista y abrió fuego contra los feligreses.

Por el ataque, murieron 26 personas y alrededor de 20 resultaron heridas. Se trata tiroteo más mortífero de la historia de Texas. Kelly fue abatido mientras intentaba huir en su vehículo.

Las autoridades descartaron que la matanza estuviese vinculada a motivos raciales o religiosos, sino que estuvo vinculada a problemas familiares.

Devin Kelley había sido expulsado del Ejército, después de ser sometido en 2012 a juicio militar por maltratar a su mujer y a su hijo.